Set del 18: no le pongas el mismo margen a todo

Precios y costos · 6 min de lectura · por Roger

Set del 18: no le pongas el mismo margen a todo

Armaste el set parrillero para el 18. Adentro va una tabla de asado que grabaste tú, un cuchillo que compraste hecho, un delantal que también compraste, y la caja kraft con rafia. Le sacas el total de lo que gastaste, lo multiplicas por dos —o por lo que "se acostumbra"— y ese es el precio. Listo.

Ahí está la fuga. Metiste en la misma bolsa dos cosas que no ganan plata de la misma forma, y un solo multiplicador para todo el set siempre le pega mal a las dos: cobra de más por lo que compraste hecho y cobra de menos por lo que hiciste con tus manos. En un set del 18, que es cuando más volumen mueves en el año, ese error no pasa una vez: pasa en cada caja que despachas.

Set parrillero del 18 sobre un mesón de taller: tabla grabada, cuchillo comprado, delantal y caja kraft con rafia

Reventa y hecho a mano ganan plata distinto

Cuando revendes algo —el cuchillo, el delantal— tu ganancia es un recargo sobre lo que pagaste. No pusiste horas: pusiste plata y un poco de logística (fuiste a buscarlo, lo tienes en stock, lo garantizas). Ese recargo compensa el capital y el riesgo de tener el producto. Un recargo de reventa razonable vive en un rango, no en un ×2 automático, porque el cliente puede encontrar ese mismo cuchillo suelto y comparar.

Cuando algo es hecho a mano —la tabla que grabaste— la historia es otra. Ahí el precio primero tiene que pagar tu hora de trabajo, que es un costo, no una ganancia. Recién cuando tu hora está pagada, encima de eso pones el margen. Si multiplicas solamente los materiales por dos, no estás poniendo margen: estás regalando el tiempo que te tomó diseñar, lijar, grabar y limpiar.

Ese es el corazón del asunto. El multiplicador único que sirve para reventa destruye el precio de lo hecho a mano, porque multiplica el material y se olvida de tus manos.

El método: costea cada línea con su propia lógica

No hay truco. Se separa el set en líneas y cada una se calcula como lo que es:

  1. Lo que compraste hecho → costo de compra + su recargo de reventa. Compara con el precio suelto para no pasarte.
  2. Lo que hiciste tú → materiales + merma + luz/máquina + tu hora, y recién ahí el margen.
  3. El armado → la caja, la rafia, la tarjeta y el tiempo que te toma armar el set. Armar también es trabajo.
  4. Sumas las líneas y redondeas el total del set.

El paso que casi nadie hace es el número 3 con honestidad, y el que casi todos arruinan es el 2 sin contar la hora.

Tabla de raulí recién grabada, con viruta, aceite de acabado y una huincha midiendo la pieza

Antes que nada: cuánto vale tu hora

Es la cifra que todos se saltan. Una forma simple y referencial de ponerle número: piensa cuánto te gustaría ganar al mes por tu trabajo y divídelo por las horas que realmente produces (no las del día completo, las de taller). Si quisieras $600.000 al mes y produces unas 120 horas, tu hora sale del orden de $5.000. Es un número tuyo, no una ley: úsalo como base y ajústalo. En este ejemplo trabajo con $5.000 la hora para que puedas rehacer el cálculo con el tuyo.

Un ejemplo completo, en pesos (referencial)

Set parrillero del 18. Todas las cifras son de ejemplo, con el cálculo a la vista para que lo repitas con tus propios números.

La tabla grabada (hecho a mano):

  • Raulí (la parte usada): $2.500
  • Merma 12% (cortes malos, quemados): $300
  • Aceite de acabado y lija: $400
  • Luz + desgaste del láser: $500
  • Materiales subtotal: $3.700
  • Tu hora: 35 min de trabajo × ($5.000 / 60) = $2.900
  • Costo real de la tabla: $6.600

Fíjate que casi la mitad del costo real de esa tabla es tu tiempo. Por eso multiplicar solo los materiales la mata.

Lo comprado (reventa):

  • Cuchillo parrillero: costo $6.000
  • Delantal de género: costo $4.500

El armado:

  • Caja kraft + rafia + tarjeta: $1.200
  • Tiempo de armar el set: 10 min × ($5.000 / 60) = $800
  • Costo del armado: $2.000

Ahora comparemos las dos formas de ponerle precio.

| Línea | Tipo | Costo real | Lógica de precio | Precio |
|—|—|—|—|—|
| Tabla grabada | Hecho a mano | $6.600 | ×1,8 sobre costo real | $11.900 |
| Cuchillo | Reventa | $6.000 | +35% de recargo | $8.100 |
| Delantal | Reventa | $4.500 | +35% de recargo | $6.100 |
| Armado + packaging | Trabajo tuyo | $2.000 | +25% | $2.500 |
| Set completo | | $19.100 | | $28.600 → $28.990 |

Por qué el multiplicador único falla en las dos puntas

Miremos qué habría pasado con el "gasté esto, lo multiplico por dos" típico, que además suele olvidar la hora:

  • Base = materiales tabla $3.700 + cuchillo $6.000 + delantal $4.500 + caja $1.200 = $15.400
  • Precio del set = ×2 = $30.800

A primera vista se ve incluso mejor: $30.800 contra $28.990. Pero mira dónde quedó tu trabajo. Los 45 minutos que pusiste (35 en la tabla + 10 armando) valían $3.750 y nunca entraron al costo. Crees que ganaste $15.400 y en realidad ganaste $11.650. Peor todavía, si aíslas la tabla en ese esquema: $3.700 de materiales × 2 = $7.400 de venta, con un costo real de $6.600. Ganancia: $800 por 35 minutos de trabajo hecho a mano. Estás pagándote una miseria por la parte que más valor tiene.

Y en la otra punta, el cuchillo: pagaste $6.000 y con ×2 lo vendes a $12.000 adentro del set. El cliente que vio ese mismo cuchillo suelto a $9.000 se da cuenta y desconfía del set entero. Con el recargo de reventa de +35% queda en $8.100: competitivo, y la ganancia viene de donde tiene que venir.

El multiplicador único hace las dos cosas malas al mismo tiempo: te roba en lo hecho a mano y te deja caro en lo revendido. Separar las líneas arregla las dos.

Manos armando el set: metiendo las piezas en la caja kraft y amarrando la rafia, con el cuchillo y el delantal aparte de la tabla grabada

Los errores más comunes

  • Un solo multiplicador para todo el set. Es el error madre del que salen todos los demás.
  • No contar tu hora en lo hecho a mano. Si la tabla solo "cuesta" los materiales, estás trabajando gratis y llamándolo margen.
  • Contar tu hora en lo revendido. El cuchillo no lo hiciste tú; no le infles el precio como si le hubieras puesto horas.
  • Olvidar el tiempo de armar. Cortar la rafia, ordenar, envolver y etiquetar cada caja es trabajo real, sobre todo cuando son 40 sets para el 18.
  • Marcar la reventa tan alto que el cliente lo cacha. Siempre compara tu línea de reventa con el precio suelto del producto.
  • No cobrar el packaging. La caja y la tarjeta salen plata; no son "de regalo".

Qué hacer después

  1. Abre tu set y clasifica cada cosa: ¿la hice o la compré?
  2. A lo comprado, ponle recargo de reventa y compáralo con el precio suelto.
  3. A lo hecho, súmale materiales + merma + luz + tu hora, y recién ahí el margen.
  4. Suma el armado como su propia línea, con su tiempo.
  5. Suma todo y redondea.
  6. Guarda ese set como plantilla: el próximo 18, para Navidad o para el pack corporativo, cambias las cifras y no rehaces la pega desde cero.

Con el 18 a la vuelta de la esquina vas a repetir ese set muchas veces. Que cada caja te pague las dos cosas que pusiste adentro: la plata de lo que compraste y las manos de lo que hiciste. Son distintas, y el precio tiene que notarlo.

Todas las cifras de este artículo son referenciales y van con el cálculo a la vista para que las rehagas con tus propios números. No es asesoría tributaria ni financiera.

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