Cuánto te cuesta ir a vender a la feria (y por pieza)

Sem categoria · 6 min de lectura · por Roger

Cuánto te cuesta ir a vender a la feria (y por qué la caja llena engaña)

Volviste de la feria con la caja casi vacía. Vendiste harto, andabas contenta, la gente se llevó tus piezas. Llegas a la casa, cuentas la plata… y no cuadra. «Vendí como cuarenta lucas y me queda casi nada». No es que te robaron. Es que nunca le pusiste precio al día completo de ir a vender.

Ese día tiene un costo, y es un costo aparte del material y de las horas que te demoraste haciendo cada pieza. La bencina existió. El arriendo del stand existió. Las cuatro horas entre armar, viajar y desarmar existieron. Todo eso hay que pagarlo con lo que vendes, y si no lo repartes por pieza, la caja llena te miente en la cara.

Maker guardando sus piezas al final de una feria artesanal al atardecer, mirando un pequeño fajo de billetes

El error de fondo: mezclas dos costos distintos

Hay dos costos que no son lo mismo y que casi todos meten en la misma bolsa.

Uno es el costo de la pieza: el material que se fue en ella y el rato que te demoraste haciéndola. Ese lo cargas por unidad y ya sabes calcularlo.

El otro es el costo de ir a vender: la plata y las horas que gastas en montar el puesto un día, sin importar cuántas piezas lleves. Ese costo es del día, no de la pieza. Y como es del día, hay que repartirlo entre todas las piezas que de verdad vendes esa jornada.

El truco está justo ahí: no se reparte entre lo que llevas, se reparte entre lo que vendes. Si llevas cien piezas y vendes veinte, el día completo lo pagan esas veinte, no las cien.

El método, paso a paso

  1. Anota todos los costos del día de feria. Todos, no solo la bencina. Arriendo del stand, combustible ida y vuelta, peaje o pórticos, estacionamiento, la colación, y una parte del toldo y la mesa (que no son gratis, se gastan con el uso).
  2. Súmate tu tiempo de operación. Las horas de armar, viajar y desarmar no son horas de producción, pero igual son horas tuyas. Cuéntalas a tu valor hora.
  3. Estima cuántas piezas vendes de verdad ese día. Sé conservadora. No el número soñado: el número normal de una feria promedio tuya.
  4. Divide el costo del día entre esas piezas. Ese resultado es tu «peaje por pieza»: lo que cada venta tiene que aportar, además de su material y su margen, solo para pagar el día.

Auto siendo cargado en la mañana con cajas de productos hechos a mano, listo para ir a la feria

Un ejemplo completo, en pesos (todo referencial)

Estos números son de ejemplo. Cámbialos por los tuyos: la idea es que veas el cálculo, no que copies las cifras.

Digamos que armas un día de feria así:

| Ítem del día | Monto (CLP) |
|—|—|
| Arriendo del stand | $25.000 |
| Bencina (ida y vuelta) | $12.000 |
| Peaje / pórticos | $4.000 |
| Estacionamiento | $5.000 |
| Colación | $6.000 |
| Uso del toldo y la mesa (amortización) | $2.000 |
| Subtotal de bolsillo | $54.000 |
| Tus 4 horas de operación (armar, viajar, desarmar) × $4.000 | $16.000 |
| Total del día | $70.000 |

Sobre el toldo: si te costó $80.000 y te dura unas 40 ferias, son $2.000 por feria. Eso es amortizar, y es plata real que salió de tu bolsillo alguna vez.

Ahora, ¿cuántas piezas vendes en una feria normal? Digamos 20. No las que llevas: las que vendes.

Costo de ir a vender por pieza = $70.000 ÷ 20 = $3.500 por pieza

Eso significa que cada pieza que vendas ese día tiene que aportar $3.500 solo para pagar el día, antes de dejarte un peso de ganancia.

Aquí llega el golpe. Digamos que haces llaveros de cuero: el material y tu rato de hacerlos te cuestan $2.500, y los vendes a $5.000. Tú pensabas «gano $2.500 por llavero». Pero el día de feria le mete $3.500 encima a cada uno. Cuenta real:

$5.000 (precio) − $2.500 (costo de la pieza) − $3.500 (peaje del día) = −$1.000 por llavero

Vendiste veinte llaveros, la caja se veía llena… y perdiste mil pesos en cada uno. La feria no te dejó plata: te cobró por trabajar.

El número que sí importa: ¿cuántas piezas para no perder?

Dale vuelta al cálculo. Si cada pieza te deja $2.500 de margen limpio (precio menos costo de la pieza), ¿cuántas necesitas vender solo para cubrir las $70.000 del día?

$70.000 ÷ $2.500 = 28 piezas solo para empatar

Bajo 28, te vas a la casa perdiendo, aunque la caja se vea gorda. Sobre 28, recién empiezas a ganar. Ese número —tu punto de empate del día— es lo que deberías tener pegado en la cabeza antes de armar el puesto.

Manos de un maker haciendo cálculos con una calculadora sobre la mesa del puesto, con piezas hechas a mano alrededor

Los errores más comunes

  • Contar solo la bencina. Es el costo más visible y el más chico. El arriendo y tu tiempo pesan mucho más.
  • Repartir sobre lo que llevas, no sobre lo que vendes. Llevar cien y dividir por cien te da un peaje irreal de bajo. Divide por lo vendido.
  • Esconder el día dentro de una sola pieza estrella. Cargarle las $70.000 al collar más caro no arregla nada: distorsiona ese precio y deja al resto sin aportar.
  • Creer que todas las ferias rinden igual. Una feria mala —vendes 10 en vez de 20— sube tu costo por pieza a $7.000. Ese día, tu peaje es el doble.
  • No cobrarte tu tiempo de operación. Cuatro horas armando y viajando son cuatro horas que no estás haciendo ni vendiendo nada. Si valen cero para ti, valen cero para todos.

Qué hacer después

Antes de tu próxima feria, agarra un papel y anota los seis o siete costos del día. Súmales tus horas de operación. Estima cortita cuántas piezas vendes de verdad, no en tu mejor día. Divide: ese es tu peaje por pieza, y ese número tiene que caber dentro de tu precio.

Si no cabe, tienes tres palancas, no una. Subir el precio para que cada pieza aporte más. Llevar productos de mayor ticket para vender menos unidades por la misma plata. O elegir ferias con más flujo, donde el mismo costo del día se reparte entre más ventas.

Con las Fiestas Patrias a poco más de un mes, vas a armar puesto varias veces seguidas. Este año el 18 cae viernes y el 19 sábado, sin fin de semana largo, así que la venta se concentra en pocos días fuertes: más razón todavía para saber, antes de subirte al auto, cuánto te cuesta el día y cuántas piezas necesitas para que valga la pena.

Guarda tu cálculo. La próxima feria cambian la bencina, el arriendo o lo que vendes: rehaces la cuenta con tus números y sigues sabiendo, en serio, si el día te dejó plata o te cobró por trabajar.

Todas las cifras de este artículo son referenciales y de ejemplo. No son asesoría tributaria ni financiera: son un método para que rehagas el cálculo con tus propios números.

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